Letras Gallegas 2017

Esto es debido a que se trata de un idioma plagado de matices de los que he bebido desde niña: existen expresiones, palabras, sensaciones y sentimientos que no sabría expresar de otro modo

Tenéis que perdonarme. Esta semana no os traigo una entrada al uso de las que son habituales en este espacio pero, creo, sabréis entenderlo. Existen momentos puntuales en los que es necesario cambiar en tono y me parece que el Día de las Letras Gallegas es una buena excusa para ello.

Sé que muchos de los que os pasáis por aquí, mi casa, vuestra casa, no sois de Galicia. Incluso, otros tantos, ni siquiera sois de España… ¡Ni de Europa! Tal vez no entendáis muy bien qué significa esto de las Letras Gallegas.

En el Portal de Críticas A Librería que dirijo, en el que cuento con la colaboración y ayuda inestimable de David Pierre y  Silvia Paz, hemos dedicado toda esta semana a celebrar la fiesta de la literatura en gallego. Así que os invito a que los paséis por allí para conocer los pormenores de esta peculiar y especial conmemoración de las letras (creo que nos ha quedado una programación de publicaciones muy enriquecedora): El lunes hoy hablé sobre Rosalía de Castro. Y hoy de la figura homenajeada este año, Carlos Casares.

Como escritora y gallega (etiqueta con la que, como sabéis, me gusta autoreferirme) siento un fuerte compromiso con dicha causa. Si bien es cierto que por diversos motivos no he llegado a cultivar mis letras en mi primera lengua materna, en mi vida diaria, en mi trabajo, con mis amigos… me expreso principalmente en gallego. Esto es debido a que se trata de un idioma plagado de matices de los que he bebido desde niña: existen expresiones, palabras, sensaciones y sentimientos que no sabría expresar de otro modo. Fruto de hecho, muchos han señalado diferentes galeguismos a lo largo de mis novelas, sobre todo en MarafariñaY hablando de novelas, ambas transcurren en esta tierra. Sus personajes gozan del carácter cálido e introvertido del gallego más autóctonos. Lamento no haber reflejado más costumbrismo en su lenguaje, para que los lectores hispanohablantes pudieses llegar a conocer la hermosura de sus palabras propias.

Mi gran reto personal es poder volver a escribir en gallego con la tibieza que lo hacía de niña, aportar mi granito de arena a una cultura literaria con una gran historia, una gran pelea por renacer. Ojalá, pronto, pueda llegar a hacerlo.

P.D. ¡Ah! Y aprovecho la ocasión para anunciaros que desde hace unos días, y por tiempo indefinido, podréis disfrutar de Marafariña y Todas las horas mueren en Kindle por solo 0,99€.