Dos mil diecisiete razones para seguir escribiendo

Hace ya un año que le pedía al 2016 que no se fuera. Con el 2017, las sensaciones son más neutras. Por un lado me alegra que, con todo lo que ha acarreado, se termine ya. Por otra parte, también he vivido uno de los días más felices de mi vida junto a la mujer a la que amo (gracias, Deborah, por convertir mis propias tempestades en nuestras tempestades. La tormenta da menos miedo si estás a mi lado).

Tampoco quiero decir que me haga feliz que se termine. Como en todo, cada día hay pedacitos que olvidar y otros que recordar. Es verdad que no han sido una docena de meses fácil para mí en muchos ámbitos y, los que me seguís todas las semanas, os habréis dado cuenta. Pero a pesar de eso, he permanecido ahí. He leído muchos libros de los que he publicado críticas en A Librería (más de setenta títulos) y he actualizado este espacio con más de 50 entradas, recibiendo de vuestra parte más de diez mil visitas. Para más alegría, he duplicado el número de suscritos y vuestros comentarios llegan con un cariño abrumador (más de quinientos este 2017). En serio, sería muy deshonesto por mi parte no sentirme afortunada por todo lo que me dais; a cambio de tan poco.

Y eso que este año no he publicado ninguna novela, aunque eso no implica que no haya estado trabajando en ello. Como sabéis, mi próximo proyecto ha sido algo complicado a nivel técnico pero, sobre todo, a nivel emocional. He dejado caer muchas pinceladas, utilizando en ocasiones este espacio como diario de bitácora de escritora. Para colmo, me he sentido frustrada en demasiadas ocasiones para intentar buscar las razones por las que seguir con esto y definir qué clase de escritora quería ser.

Me he presentado a varios concursos de relatos este año (así que aunque no haya publicado ninguna obra nueva, sí que las he terminado). Uno de ellos, El tren, resultó finalista en el Concurso de relatos Intercultural de la Ciudad de Melilla. Otros de los títulos que todavía permanecen inéditos son La Rosa ApagadaLuscofusco (este último presentado sin éxito a la antología Cachava y Boina organizada por la Editorial Cerbero).

He trabajado muy duro junto con mis compañeros de A Librería y me hace muy feliz que ese espacio haya crecido tanto en los últimos meses. Tengo mucho que agradecer a David Pierre, porque la confianza que nos depositamos mutuamente nos ha mantenido a flote en más de una ocasión. Y no me puedo olvidar de Gemma, Silvia, María y Xavi a los que les debo mucho por permanecer a mí lado.

Además, he repetido como Jurado en los fantásticos Premios Guillermo de Baskerville organizados por Libros Prohibidos, cuyo resultado conoceremos en enero. Este tipo de actividades siempre me llenan de autoestima, así que tengo que agradecer a su equipo, en especial a Javier Miró, por ayudarme a sentirme parte de este mundo de la literatura al que, a veces, me cuesta subirme.

Quiero darme una palmadita en la espalda a mí misma, ¿sabéis? Porque este año me ha costado tantísmo que todavía me sorprende palparme y encontrarme de una pieza. Una vez más, las letras han sido uno de los principales motivos para seguir levantándome y enfrentándome a las cosas que han ido aconteciendo. En este ámbito, el suceso más importante ha sido el conseguir terminar Marafariña II. Ha habido muchas personas que me han estado ayudando desinteresadamente a que este libro (GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS) no se quedara guardado en el cajón. Aún así, su publicación sigue estando plagada de dudas y tengo que pediros perdón por ello. Ya sabéis que el camino literario es lento y, a veces fangoso. Gracias por tener paciencia. 

Este va a ser uno de los principales motivos por los que no habrá entradas a lo largo de las próximas semanas, unido a una sobrecarga en mi trabajo habitual porque los cierres anuales en la contabilidad pueden ser infernales. Sin embargo, os prometo, ya está todo en marcha para lo que será mi nueva actividad el año que viene que, espero, sea un año especial y pueda vivirlo con vosotros. Porque, todavía, quedan muchos sueños por cumplir.

Gracias porque, cada día, me habéis dado dos mil diecisiete razones para seguir escribiendo.

Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo.

¡Y Felices Letras!

Nos leemos muy pronto.

 

Foto de Kelly Jean en Unsplash

 

 

 

16 comentarios en “Dos mil diecisiete razones para seguir escribiendo

  1. Esther Morera dijo:

    A mí me parece un balance estupendo. Siempre habrá sombras… pero algunas de tus luces brillan con un fulgor especial, convirtiendo este año no solo en algo digno de recordar por sí mismo, sino también por las promesas de las que viene cargado y que florecerán ya en los siguientes 🙂

    Un abrazo, y a seguir disfrutando de las letras, la amistad y el amor.

    Pd. El relato «El tren», puede leerse en algún sitio?

    • Miriam Beizana dijo:

      Hola mi querida, Esther. Me alegra que te haya gustado este balance tan personal.

      El relato estoy pensando en cómo publicarlo, tal vez en Lektu, pero de momento no está disponible en ningún sitio. ¡¡Gracias por el interés!!

      Muchos besos, querida mía, y Feliz Navidad.

  2. David Pierre dijo:

    Una vez más, un año magnífico. Espero que los relatos en los que has estado trabajando vean la luz en algún momento. Me sé de uno que leí que está genial, así que sería un crimen que no fuese así.
    Y muchas gracias por la mención, yo también creo que nuestra complicidad es la clave de que, constantemente, crezcamos juntos. ¡Y a seguir haciéndolo! Un abrazo enorme 🙂

  3. Ana dijo:

    Un año se puede hacer muy largo o muy corto eso va a depender del punto de vista con el que se vea, pero aún así, hay que decir que siempre pasan cosas que nos ayudan a seguir, que nos impulsan a sacudirnos las tensiones, los problemas o los momentos amargos y nos permiten seguir con nuestro día a día.
    Siéntete contenta de tu año Miriam porque has conseguido avanzar sin perder esa fuerza, esa entrega y esa ilusión por las letras pero también por la vida. Por otro lado, decirte que te deseo que el nuevo año que en breves comenzará te traiga un sinfin de experiencias positivas, de nuevos proyectos y grandes momentos.
    Feliz Navidad para tí también amiga.
    Un abrazo.

  4. Ale dijo:

    Felicidades por sortear este año lleno de altibajos, Miriam.
    Esperemos que el 2018 sea uno mucho mejor :), que vaya que lo mereces y que también sigas regalándonos tus letras. Ojalá puedas contarnos pronto cual será el título de la continuación de Marafariña y nos muestres la portada, sería una pildorita para la espera que aún queda.
    Un abrazo y felices fiestas.

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