Los rituales de escritura [BlogTag]

Es gracias al vídeo de Ana González Duque y al de Javier Miró que me he tomado la libertad de adaptar este BookTag para Youtube a mi espacio. En realidad he encontrado este desafío (o más bien, confesión) en otros blogs, tanto en inglés como en castellano, así que tampoco me voy a colgar la medalla de ser pionera en algo. En fin, que me ha parecido un cuestionario curioso, cuánto menos, y enfocado a lo que más disfruto (y sufro) haciendo: escribir.

Así que aquí estoy, en mi casa, respondiendo al Writing Rituals Tag o el reto de los rituales de escritura.

  • ¿Cuándo escribes? 

Dado que mi jornada laboral es partida, parte por la mañana y parte por las tardes, mis horas para dedicarme a escribir son reducidas. Hace algunos años, era una escritora nocturna. Escribía todas las madrugadas, como si no necesitara dormir, y cualquier día de la semana.

Esta costumbre fue evolucionando con la llegada de una vida más adulta con sus ineludibles obligaciones, así que suelo escribir en casa por la tarde (a partir de las seis hasta las ocho, más o menos) y, en ocasiones, después de la hora de cenar. Aunque he de reconocer que no es una rutina diaria ni mucho menos, son muchas las semanas en las que apenas me siento a dedicarle tiempo a las teclas porque otros temas personales me lo impiden o por propio cansancio. Y ya no hablemos de cuándo las musas no quieren aparecer…

Los fines de semana me gusta dedicarme una buena maratón al proyecto en el que esté trabajando. Ahí el horario es libre y puede variar de entre dos a ocho horas… ¡No sabéis lo bien que me siento después!

  • ¿Cómo te aislas del mundo exterior?

Tengo la suerte de que mi casa es bastante solitaria. Muchos meses mi mujer está trabajando fuera o, cuando está aquí, suele estar en su trabajo cuando yo llego a casa. Y los gatos aprovechan para seguir durmiendo… así que no necesito demasiado para aislarme del mundo: terminar lo que me ha quedado pendiente de la mañana, llamar a quién tenga que llamar, un café caliente y… ¡a escribir!

  • ¿Cómo revisas lo que escribiste el día anterior?

Como he dicho antes, no siempre puedo escribir todos los días (por motivos ajenos o por falta de capacidad de sentarme a hacerlo), pero suelo revisar lo escrito el mismo día que lo he hecho algunas horas más tarde. Generalmente, cuando en la siguiente jornada me pongo a escribir, prefiero hacerlo de manera directa sin más preámbulos. Por eso, procuro dejar acciones atadas al final de cada escritura.

Cuando esto no es posible (bien porque me atasco, bien porque se trata de una parte demasiado extensa) sí que suelo releer exhaustivamente esa parte en concreto cada día que voy a comenzar con ello. Lo hago despacio, deteniéndome en corregir lo más destacable, pero mi objetivo siempre es continuar: ya habrá tiempo de revisarlo todo al terminar.

  • ¿Qué canción es la que te gusta cuando te sientes poco inspirado?

No suelo escuchar música en el acto escribir (antes sí que lo hacía), pero sí que me tomo pausas muy a menudo, también me pongo dos o tres canciones antes de empezar y al terminar. Y, en general, me paso el día escuchando música (conduzco una media de dos horas al día, eso me da tiempo a quemarme varios CDs). Soy una fan incondicional de lo conocido como género indie en castellano (lo siento, pero no suelo seguir ningún grupo ni cantante en inglés…): Love of Lesbian, Rozalén, Vestusta Morla, Izal, Vanessa Martín, Andrés Suárez, Iván Ferreiro… os hacéis una idea, ¿no?

  • ¿Qué haces siempre cuando te encuentras luchando con el bloqueo del escritor?

¡¡Vivo en un permanente bloqueo del escritor!! Y me ha sorprendido leer la cantidad de escritor que afirman no haberlo sentido nunca. Aunque claro, antes de nada voy a definir lo que es para mi el bloqueo (de eso he hablado en otras entradas, como en la de Abandona la novela).

Existe el bloqueo en el que, sin más, las ideas no llegan y la narración no fluye. La mente se ha quedado yerma, como un campo sobre el que no llueve y, simplemente, no nace.

A su vez, existe una especie de parálisis terrible: las ideas están ahí, las ganas también, pero cuando me siento ante el teclado no sale, no puedo. Me vence una sensación de derrota inadmisible, me siento exhausta. Para mí este es un punto crítico y doloroso (tal vez motivado a lo que mis propias letras despiertan en mí) y me veo obligada a tomarme largos periodos de descanso.

Así pues, para vencerlo, el descanso es importante. Mimarme, leer mucho, escribir entradas para este blog, ir a conciertos, al cine, ver series que me motiven y me lleguen de verdad. Y, sobre todo, el deporte. El correr y el caminar para mí han sido dos herramientas que me han salvado la vida, es a lo que recurro a diario para mantenerme en equilibrio conmigo misma.

  • ¿Qué herramientas usas cuando escribes?

¿Herramientas? ¡Bendito Microsoft Word!

  • ¿Cuál es la única cosa que no puede vivir sin una sesión de escritura?

Un café (o dos, o tres) y mis gatos cerca. Eso sí, la mesa debe estar ordenada y la habitación tiene que tener una aroma relajante (incienso, vela aromática…) y estar bien iluminada (preferiblemente por luz natural).

  • ¿Cómo te alimentas durante tu sesión de escritura?

No me gusta comer delante del ordenador. De hecho, soy muy estricta con ello. Para comer, cenar y merendar me gusta levantarme y hacerlo en la cocina. Me obliga a separar una cosa de la otra, aunque esté sola en casa en ese momento.

Sí que es cierto que casi siempre estoy tomando café mientras escribo (puedo tomarme de dos a cinco al día) y, de vez en cuando, picotear algo de fruta o humus con piquitos (qué vicio, por favor). Y chocolate. Pero el chocolate forma parte de los motivos para vivir.

  • ¿Cómo sabes cuando termines de escribir?

Voy a tomarme esta pregunta en el sentido de terminar de escribir la novela, no así su corrección (ese es otro cantar).

La historia se cierra sola. He de confesar que escribo por impulsos, odio tener un plan establecido, odio hacer fichas de personajes, hacerme esquemas y demás. No puedo con eso. Pienso en la novela durante todo el día, pero jamás tomo apuntes de nada. Sí, lo sé, soy un desastre (por eso os digo que para mí, escribir, es lo menos disciplinado que existe).

Pero sé cuándo se termina, aunque a veces me cuesta interpretarlo. Por ejemplo, terminé la secuela de Marafariña cinco veces distintas. Supe que los finales no eran definitivos porque la historia seguía llamándome una vez terminada, los personajes me reclamaban y yo me sentía vacía. Cuando ellos dejan de hablarme, cuando la novela me deja descansar, sé que está terminada.

¡Y hasta aquí este Tag de escritura! Por favor, comentadme qué os ha parecido… ¿Os ha sorprendido alguna respuesta en concreto?

Gracias por leerme una vez más. ¡Felices Letras!

11 comentarios en “Los rituales de escritura [BlogTag]

  1. Javier Miró dijo:

    Eres una copiona adorable. Creo que no somos tan distintos a la hora ponernos a empollar el huevo, aunque hay alguna cosilla por ahí (como lo del incienso) que nos hace incompatibles.
    Me ha gustado mucho conocer tus rituales, amiga escritora. Un besote.

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