Las cosas bonitas

Estoy aquí de paso, porque os echaba de menos. Y aunque este retiro todavía se alargará unas semanas más, tenía que contaros algo.

El otro día estaba reflexionando sobre mi propia vida, desde que tengo memoria hasta el día de hoy. Esto está un poco relacionado con un proyecto literario en el que estoy trabajando y que tardará un tiempo en ver la luz, pero yo os voy dejando pequeñas pinceladas para que lo podías disfrutar conmigo. En fin, me disperso (se nota que estoy dispersa, sí). Pensaba en mi vida y llegué a la conclusión de que ha sido, y es, una absoluta locura.

Podría plasmarlo todo en una novela mucho más concreta y biográfica que MarafariñaY por supuesto, no solo me refiero a los momentos más duros y más difíciles, sino a los golpes de suerte que he disfrutado (y disfruto). Estaba parada en un semáforo con la música a todo volumen (sonaba Izal, La piedra invisible) y empecé a tener unas poderosas ganas de llorar. Pero durante unos largos instantes no sabría determinar si era de felicidad o de pura amargura.

También sé que nada me liberará de tener que recorrerlo a diario. También sé que necesito fuerzas para hacerlo.

Supongo que estar en este vaivén es difícil, pero esto es lo real al fin y al cabo. Llevo varias semanas acumulando momentos preciosos por los que siento tanta ilusión que no me cabe dentro y quiero saltar, gritar y sonreír hasta romperme los labios. Al mismo tiempo, hay un laberinto difícil de atravesar que por momento se hace tan grande que empuja lo bueno. En cuanto al laberinto (lo vamos a llamar así) soy consciente de que no puedo hacer nada por resolverlo, no al menos a corto plazo. También sé que nada me liberará de tener que recorrerlo a diario. También sé que necesito fuerzas para hacerlo.

Y mientras lloraba (en el coche, parada en el semáforo, recordad) también pensaba en la cantidad de cosas bonitas que me han sucedido y que están por suceder. Entre ellas, una preciosa fiesta de temática de Harry Potter que organizaron mis amigos para mí. Fiesta, amigos, Harry Potter. Pensadlo: es una fórmula casi perfecta. ¿Acaso no debería, de verdad, sentirme un poquito afortunada y tener el derecho de olvidarme del laberinto negro por momentos? Yo creo que sí. Por cierto, he compartido alguna fotito del evento por mis Redes Sociales, ¡Así que no olvidéis seguirme por ahí!

Cuando el semáforo se puso en verde no me quedó más remedio que sorberme la nariz y avanzar. Y en ese momento pensé que la vida era exactamente eso: no queda más remedio que avanzar. Así que ahí sigo, oscilando en dos sentimientos muy intensos y muy contrapuestos. Creciendo como persona, algo cansada, algo llena de energía, algo yo.

Y mientras suceden cosas maravillosas, sigo corrigiendo y sigo leyendo. Sigo pensando en vosotros y en todo lo que os traeré en los meses próximos. Vosotros también sois la parte de mi vida que me hace que parte de mis lágrimas sean de alegría.

En fin, no olvidéis las cosas bonitas. Jamás.

Volveremos a leernos pronto. Os quiero.

 

12 comentarios en “Las cosas bonitas

  1. Ay, Miriam. Qué blanco que se ha vuelto tu laberinto desde que nos conocimos. Yo voto que sí, que pases del negro ese. Que hay muchas cosas buenas todavía por llegar. Y aquí me tendrás, para lo que quieras.

    Un abrazo 🙂

  2. Ana

    Miriam
    Estamos muy acostumbrad@s a ver la vida en blanco y negro. Días con un blanco radiente que nos anima a comernos el mundo y nos sentimos capaces de todo; y días que parece teñirse de un negro azabache incandescente que nos sumerge en una tristeza amarga y nos convence de que no somos más que “hormigas” en un gran mundo hostil.
    Pero a veces hay que pararse en los semáforos (como tú bien has hecho) y tomarse un momento para pensar, para reflexionar y es ahí cuando nos damos cuenta de que la vida no es blanco o negro, de que no es bueno o malo. La vida tiene matices y un montón de cosas buenas que, por circunstancias, a veces no sabemos apreciar o ver con claridad.
    Si quieres un consejo de amiga, aléjate de tu laberinto por unos largos días (y si puedes incluso semanas o meses) y disfruta de todas tus cosas bonitas. Déjate mimar. Deja que todo lo bueno se quede a tu lado.
    La vida es muy corta, amiga, así que, exprime cada instante y empápate de todos esos matices que el día te da.
    Besazos Miriam.

    1. Creo que al usar metáforas para referirme a las cosas de la vida, me resulta más fácil manejarlas. Por eso escribo este tipo de textos.
      Muchas gracias por tus palabras, Ana. Las abrazo y las llevo conmigo. Un abrazo.

    2. Alberto Mrteh

      Me parece que expresas muy bien tus sentimientos, no suenan impostados, se entiende lo que dices y se entiende lo que te pasa por dentro, me parece conocerte desde hace tiempo, me alegro de que pares a reflexionar y de que aprendas a vivir en esa amalgama de sentimientos. Me suena a que lo estás consiguiendo.
      Y ahora sigue a lo todo, que lo importante es el camino. Te esperaremos aquí.
      Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

  3. Miriam hacía atrás ni para tomar impulso, siempre hacía adelante, mirar las cosas buenas y dar las gracias por ellas, intentar no dejarnos vencer cuando vienen malos momentos.
    Te envío mucha energía +++.
    Besos de luz.

  4. Esther Morera

    Los sentimientos son tan complejos… y más cuando analizas un periodo extenso, en el que han pasado tantas cosas. Miedo, agradecimiento, felicidad, desasosiego… una receta que mezcla los ingredientes de la vida en proporciones variables. Unas veces predomina un sabor, y otras veces otro diferente. Y, sin embargo, nada tendría sentido sin todo lo demás; lo que nos ha marcado, lo que nos define, lo que matiza el significado de cada nueva experiencia.

    Me gusta cómo te permites sentir sin culpas, te aferras a lo bueno, disfrutas los guiños de la suerte (y todo lo que con tu esfuerzo te has ganado), aprendes de los obstáculos. Me gusta cómo logras explicar los contrastes, las contradicciones, la riqueza de lo que nos paraliza y la de lo que nos hace avanzar.

    Me alegra leerte tan tú ;)*

    1. La verdad es que esta entrada es un poco gracias a ti, porque al recordarme que no había entradas los miércoles me puse nostálgica. Así que doble agradecimiento, de verdad.

      Septiembre va a ser un mes muy importante para mí. Pienso dedicaros una entrada preciosa en octubre para contároslo todo. Y luego, ya sí, volvemos con ganas y fuerzas.

      Un abrazo enorme.

  5. MIRIAM J COLLAZO

    Estoy feliz de saber de ti y te extrano mucho.

    Pero siento tristesa porque se que es dificil de encontrar el balance de la vida. Cuando sientas tristesa, piensa en ese algo que te hace vibrar que te hace feliz que te hace sonar.

    Eres una mujer afortunada porque a pesar de todo as sabido escoger el camino que tu quieres, el amor que quieres, la literatura que quieres, los amigos que quieres y puedo seguir.

    Aunque lejos, estoy aqui.

    Miriam, con un gran carino para ti 🙂

Gracias por comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s